A propósito de la pandemia, hemos podido apreciar un bombardeo de “expertos” para todo tipo de temática, pero debo confesar que el que más me ha llamado la atención en estos cuatros meses es el llamado “experto en pandemias”, acaso es ¿un epidemiólogo, un investigador en ciencias biológicas o químicas o algún médico especialista?

¿Qué es lo que realmente te convierte en experto, la experiencia, los años de servicio, los títulos y postítulos obtenidos? Será acaso que como comunicadores estamos empleando mal el concepto entregando atribuciones sobrenaturales a personas que dominan a la perfección una temática, pero que -a mi juicio- no los convierte en expertos sino más bien en especialistas.

El problema es que bajo el título de experto hay confianza, la gente cree y escucha a los expertos como si fueran dioses terrenales que tienen la razón y lo cierto es que muchas veces son charlatanes hablando desde la propia experiencia o aquellos que han estudiado alguna materia, lo que no está mal, pero creemos que un concepto errado y demasiado genérico para presentar a quien realmente queremos posicionar como un entendido en la materia o alguna disciplina en particular.

Según la Real Academia Española (RAE) en su segunda acepción, la definición de experto corresponde  a “Dicho de una persona: Especializada o con grandes conocimientos en una materia” lo que nuevamente deja abierta la definición a lo más general, porque bien podría ser una “experta en la preparación de tallarines con salsa”, pero esto no la hace experta en cocina. Sin embargo, un especialista se define como “Que cultiva, práctica o domina una determinada disciplina, materia o actividad”, o sea “una especialista en preparación de tallarines con salsa”, dejando bien clarito que esta persona domina el arte de la preparación de la salsa y esta pasta en particular, pero no en otras preparaciones.  

Aunque el ejemplo anterior pueda parecer burdo y simplista, existen muchos voceros que hoy se presentan como expertos cuando en verdad lo que representan es una especialidad. Un médico cirujano es experto en salud pero no es especialista en enfermedades respiratorias, por ejemplo.

Hoy en día, con una crisis al borde de su versión 2.0 y un confinamiento que no tiene para cuando acabar, ha explotado tanto en los medios de comunicación tradicionales como en los canales digitales, la sobrexposición del “experto en…”, ese mismo que en Redes Sociales inventa charlas y webinar para hablar de cualquier tema, pero créanme, eso no los hace expertos y lo peor,  es que ese mismo experto es el que confunde a la población generando más dudas que respuestas, cuando en verdad sería más simple si desde la humildad nos presentamos como especialistas en ciertas materias, generando mayor confianza y transparencia a las audiencias.

Hoy vemos más que nunca a nuestros médicos chilenos hablar acerca del coronavirus, todos desde su área de especialización, pero eso no los convierte en los expertos chilenos de la pandemia. 

Haciendo otra comparación, que suena igual de rídicula, es cuando hemos creado nuestras propias empresas y nos presentamos como CEO, que si bien el cargo corresponde a las de un director ejecutivo, este es meramente un puente entre el gobierno corporativo o directiva de una empresa y su operación. Entonces, si soy mi propio jefe y tengo una o dos personas a cargo, por mucho que yo sea quien toma las decisiones importantes y de ellas dependa el  triunfo o fracaso del proyecto, esto no me hace el CEO de ella, pero esta discusión la trataremos en otra oportunidad.

El punto es, que como chilenos, siempre bien agrandados y tratando de demostrar más de lo que podemos, hemos caído en estos lugares comunes que lo único que generan es más confusión porque no es lo mismo tener un panel de expertos hablando acerca del coronavirus que a un grupo de especialistas, en enfermedades respiratorias o epidemiólogos identificando posibles reacciones. 

Tenemos un exceso de expertos en Chile, que poco aportan al conocimiento, no se puede querer ser todo en la vida. Ser cocinero no me hace experto para hablar de salchichas, carnes, pastas o pescados pero, tal vez sí especialista en sus preparaciones. Es como el clásico ejemplo de “experto en tecnologías”, pero siempre pregunto ¿en cuales?, existe infinidad de ellas, no se pueden abarcar todas, ni Jobs pudo con tanto.

Ann Hadley, es una experta en marketing de contenidos, yo simplemente una especialista en la materia.